Descubierto por nuestro reportero Thiago, el hecho de que aquel que se dice poeta ejerce, en realidad, de barbero en la calle Barbieri, con mi habitual gracia y desparpajo, le hago la siguiente coplilla:
"Tú eres Ángel el barberillo,
Que mucho hablar latinajo,
Pero yo, que estoy en el ajo,
Te he descubierto, ¡so pillo!
"Tú eres Ángel el barberillo,
Que mucho hablar latinajo,
Pero yo, que estoy en el ajo,
Te he descubierto, ¡so pillo!
Es Ángel mal poeta pero barbero lengüifino,
Que igual te afeita que te da un vaso de vino".



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