Y ya definitivamente, a Ángel callo malamente, con este poema refinitivo, sin gerundio ni infinitivo, pero dejándole la cosa clara, y diciéndoselo en su cara: ¡Ángel, eres un hortera, contigo no hay manera! Usa tu calzoncillos de colores, pero cari no te incomodes. Tú te pasas de lista por tu pasado franquista. !Pero te lo digo a tí y Franco, nada hay como el blanco! Y yo mi polla en blanco envuelvo, y contra tu gusto vuelvo, pues si a ti gustan los estampados, nos dejas a todos asombrados, ¿con aguilas un cura...? de la cabeza no estás madura, jajaja.
Bezos, cari.
Bezos, cari.

¡Ay el slip blanco!
no sirve para su señoría,
que va soltando cagarrutias
toda la noche y el día...
Cari, vas a hacer el ridi en Cuenca
con tus patas todas trencas
y tu polla toda pequeña
triste que no risueña,
porque no te la encuentras a veces
envuelta en esas cutreces...
Tu sigue con esas petardadas
que son unas horteradas,
cosa del clero, cagadas,
y déjame a mi mis monadas
bien blancas y lavadas
puras, netas y alabadas
por los mejores poetas,
aquí y donde los haya,
¡Venga, Angel, malhaya!
Ya de una vez calla
Y no me seas tan cateta.


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