Ángel me compara en mi blog -por el gran número de premios que recibo- con el médico de su pueblucho, llamado por lo visto Dn. Facundo. Bueno, yo herido en mi orgullo no pude dejar de realizarle este bello, pero irónico poema, para que evite comparaciones:
"Pero ¡oh! Ángel inverecundo,
Pollipequeño poeta infecundo,
Mi pulla y mi polla te hundo,
Si me comparas con D. Facundo.
Sólo alguien de Cuenca y tan cateto,
Que no sabe lo que es un cuarteto,
Puede tener un médico con ese nombre,
Cosa de risa es, ¡por dios! hombre.
A mi no me confundas
Con tu médico titulado,
Que cuando estás a mi lado,
Soy yo el que pone las “fundas”
Pa los doctores condones,
Pues yo soy el activo,
El de las orlas y los honores,
Y tu el de los sinsabores,
Del que yo sólo recibo,
Unos versos muy menores.
Con tus pequeños pezones,
Y tu mínimo instrumento,
Que no te encontraba el galeno
Ni perdido en sus rincones,
Cuando te asistió al parto,
Ya lo dejaste harto
Por tu pesada impotencia,
Que no sabe resolver la ciencia,
Y pa “eso” que tienes delante,
Que no te sirve pero incomoda,
Que más parece de un niño,
Siempre podrás, cariño,
Acudir a un trasplante,
Ahora que están tan de moda.
(Que creo que el trasplantado de cara, se ríe mucho, cari, jajajaj). Bezos".
113. Thiago a Ángel: "Pero ¡oh! Ángel inverecundo..."
26/8/09
Publicado por
Thiago
en
15:00
Etiquetas: Las poesías que thiago
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 comentarios:
Publicar un comentario