32. ÁNGEL A THIAGO: "Eres, luego existo..."

3/4/09

Por fin, Ángel reacciona, y se despacha a gusto, con este largo poema... Empieza la emoción. Por primera vez, Ángel, hace alusión al tamaño de mi miebro viril:

Eres, luego existo.
No te pienses que me despisto.
Un día de éstos te diré
todo lo que deberé.
No te pienses tan socarrón
que yo soy tontorrón.
Estoy meditando y pensando
todo lo que te iré soltando.
En algo llevas atino
y es que no tengo respiro:
Un día de estos lo tendré
y a tus brazos me echaré.
Pero no pienses en caricias
antes te haré unas picias
porque estás muy engreído
según todo lo que he leído.
Tanto retrato, tanto te han visto
que estás demasiado listo.
Pero lo que yo quiero ver
no le enseñas, ¡capullo!
antes bien, mantienes tu orgullo
y a mi no me lo dejas tener.
Yo quiero eso que algunos
disfrutan con disimulo.
Se lo enseñas al de la piruleta,
no lo ocultes, es una treta.
Hasta que a mí no me la muestres
estaré con hartos celos
tirándome de los pelos
y odiándote hasta la muerte.
Y no me vengas con excusas
que con la piruleta bien la usas;
yo quiero también un detalle
que muestre tu categoría
pues temo que con tanta poesía
me estés mandando a la calle.
Y si no me la enseñas orgullosa,
lozana, fresca y hermosa
pensaré que es horrorosa
y que no es pa tanto la cosa.

0 comentarios: