Y Ángel, dolido y al acecho para encontrarme a mi una falta, me contesta con esta gracia:
No me toques los escrotos dulcemente
mi Thiaguin querido y amado
porque mis pies tranquilamente
pueden resultar alterados.
A ti yo no te atizo
puesto que no lo mereces
el día que te vea como un erizo
lo recibirás con creces.
Eso sí, no olvido y recuerdo
que mis textos has criticado.
¡Por una B muy cachonda,
de mi te has cachondeado!
15. ÁNGEL A THIAGO: "No me toques los escrotos..."
17/12/08
Publicado por
Thiago
en
8:21
Etiquetas: Las poesías que me hacen
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 comentarios:
Publicar un comentario